Marcos se despertó de un golpe, quizás fue debido al ruido de los carros tirados por bueyes que pasaban a su alrededor.
Ya nada quedaba de su pesadilla con los rusos; la cámara de los muertos , el cristal de Anubis y sobre todo el horripilante biombo chino, quedaron atrás. Pensó en Hatima y Neferura, sus amor es del presente y del pasado, quizás llevaría una doble vida entre Egipto y Perú y se quedaría con las dos :).
Después de deshacerse de sus hormonas lo que le vino a la mente fue la imagen del Machu Picchu, dándose cuenta de que había sido su hogar durante sus primeros años de vida y que allí se enamoró de Neferura. Sintió la necesidad de ir a aquél lugar, seguro que una vez estuviese en el sitio de sus raíces encontraría más respuestas, por lo que se puso manos a la obra…
Hmm... Marcos en principio no sabe qué ha pasado con los rusos ni nada sobre el Espejo de Anubis... :P
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