jueves, 26 de junio de 2014

El Tercer Sueño: Entrada 23


Así que dicho y hecho, y aun con todas las ganas que tenía de ayudar a Gerbo en persona, hizo lo que su cabeza le aconsejaba. Se acercó a un policía y le explicó la situación y el hallazgo que había tenido. Pero la respuesta del policía no fue la esperada: "Mira chaval, entiendo que quieras tener protagonismo y que un evento como este te ponga gallito, pero inventar historias no te va a ayudar en nada. Siéntate ahí y espera a que tus padres vengan a buscarte". Antolín no daba crédito ya que ni siquiera se quisieron llevar el USB. Fue entonces cuando la voz de su cabeza cambió radicalmente, "si ellos no lo hacen, lo haré yo".

Entonces decidió encargarse él: pidió permiso para ir al baño, le indicaron cómo se llegaba y, cuando nadie le miraba, se desvió de su camino en dirección al despacho de Gerbo. Segundo intento, y este era el definitivo.

miércoles, 25 de junio de 2014

El Tercer Sueño: Entrada 22

- Que faites-vous ici? - Le gritó el policía.
-Yo... Je suis... españolo... je sui perdé.
- ONG Main Invisible? 
Antolín asintió.
- Venez avec moi. - Respondió el policía sonriendo.

Antolín quitó el pendrive disimuladamente (sin darle a extracción en modo seguro) a la vez que cogía las galletas y chocolatinas.

El policía le llevo a un salón de actos donde había otros chicos del mismo concurso de la ONG. Varios se quejaban de la pésima organización, a algunos ni siquiera los habían recogido del aeropuerto. No se daban cuenta de que habían tenido suerte, si les hubieran recogido puntualmente hubieran vivido en primera persona la explosión.

Antolín se sentó alejado del bullicio y empezó a pensar en el pen drive y en si debía llevárselo a la policía… al fin y al cabo qué iba a hacer un chico de 15 años que no pudiera hacer la policía.

El Tercer Sueño: Entrada 21


una memoria USB. Su pulso se aceleraba, sabía que tenía entre sus manos la respuesta a muchas de las preguntas que no paraba de hacerse. Cogió la memoria USB y se la guardó en el bolsillo. Se dirigió de nuevo al jarrón y al abrirlo se le iluminó la cara. Gerbo no le había decepcionado, el jarrón estaba lleno de chocolatinas y galletas. Tomó todas cuantas pudo y se dirigió al ordenador a ver que contenía la memoria USB. Al introducir la memoria en el ordenador saltó un mensaje que decía:

“Por favor introduzca la contraseña. Intento 1 de 3. El contenido de la memoria se borrará en caso de introducir mal la contraseña tres veces.”

Antolín no sabía qué hacer. Adivinar la contraseña era como encontrar una aguja en un pajar.
De repente algo sonó al final del pasillo, alguien se dirigía al despacho. Sin apenas tiempo de reacción un policía abrió la puerta.

El Tercer Sueño: Entrada 20

¿Dónde escondería yo unas buenas galletas? – pensaba Antolín mientras sus ojos ávidos de azúcar escudriñaban cada esquina de la habitación –
De  pronto reparó en un jarrón diferente al resto de objetos. Éste no tenía polvo.  Debía de haber sido movido recientemente.
Ahí fijo que hay galletas – dijo el pequeño intruso levantando el jarrón con ambas manos –
Algo cayó al suelo y rodó velozmente hasta la puerta. Antolín olvidó por un momento su dulce objetivo y recordó que tenía que seguir los pasos de la lista, y el paso de ahora era buscar pistas…pistas como la que había salido disparada del jarrón.

El metódico muchacho se acercó a la puerta y cogió lo que parecía ser

martes, 24 de junio de 2014

El Tercer Sueño: Entrada 19

Antolín no tenía a donde ir, pero tenía claro que no pensaba volver a España, todavía no.
Tenía que averiguar que estaba pasando. ¿Quien había puesto la bomba? ¿Por qué? Y lo que más raro de todo: ¿Donde recorcholines había ido el cuerpo de Gerbo? Si seguía vivo era imposible que se hubiese ido caminando sin más.
En cuanto los médicos acabaron de examinarle Antolín se escabuyó. El siempre tenía éxito en todo lo que hacía y el secreto era muy sencillo: hacía listas. Tenía claro que la lista que debía seguir era la siguiente:
 1) Colarse en el despacho de Gerbo.
 2) Registrar a fondo el despacho en busca de posibles pistas.
3) Hackear el ordenador de Gerbo.
 El punto 4) dependería de los resultados de 2 y 3.

El punto 1 era increíblemente sencillo. Con la conmoción de la explosión nadie reparaba en el ni le hacia preguntas. Todos parecían preocupados por llamar a sus seres queridos para tranquilizarles o con encontrar amigos y compañeros de trabajo y asegurarse de que estaban bien.
El despacho de Gerbo estaba cerrado con llave, pero el era un niño de recursos. Se fue al despacho contigüo y encontró dos clips y un forro de plástico duro. Con eso abrir la puerta era pan comido.
Entró en el despacho y sintió el olor a libro viejo y alcohol como una bofetada. No se esperaba algo así. Gerbo era desordenado. Muy desordenado. Y claramente el punto dos de su lista le iba a llevar bastante tiempo...
De pronto sintió hambre. ¡Ojalá Gerbo tuviese un escondite secreto de galletas y chocolatinas como tenía el en su habitación!

miércoles, 4 de junio de 2014

El Tercer Sueño: Entrada 18

Mientras tanto, Pierre observaba, a través de las ventanas de la furgoneta, el rítmico desfilar de las farolas. Incapaz de apreciar la belleza de la puesta de sol, calculó la velocidad: 148km/h.

Hashanar estaba visiblemente nervioso. A pesar de tener al rehén sujeto con cadenas de pies y manos, un brillo maligno brillaba en sus ojos. Conocía a aquel hombre. Conocía al hombre que había torturado y logrado hacer hablar a los más duros en el conflicto bosnio... Y siempre sobrevivían... Si es que a eso se le podía llamar vivir.
Tras sus gafas de pasta y aquel cuerpo arrugado se escondía un auténtico psicópata del dolor. Sus órdenes eran las de llevar a los rusos vivos... Pero lo que había visto suplicaba clemencia.

Pierre miró a sus captores, que se estremecieron. Qué débiles... Aquellos privilegiados no habían sabido apreciar la maestría de su arte... Sí... para alguien valía más vivo que muerto...

Podría seguir ejerciendo.

Siguió analizando, paciente... El momento de escapar llegaría... Gerbo siempre le cayó bien.

martes, 3 de junio de 2014

El Tercer Sueño: Entrada 17

-Evelyn al habla.

-Hola Evelyn, esto…no sé por donde empezar…

-¿Jeremías eres tú?
Evelyn esperó unos segundos hasta que escuchó la respuesta.

-Siento responderte que sí.

-Jeremías, ¿sabes que ha pasado mucho tiempo desde que lo dejaste? ¿Y cómo lo dejaste? Espero que sea algo muy urgente.

-Lo es Evelyn, esta vez me he metido hasta el fondo en algo muy grave, si no, no te habría llamado nunca y lo sabes.

-¿De qué se trata?

-No estoy seguro, pero puede que por fin se estén vengando, después de tantos años, puede que haya llegado el momento.

-¿Por aquello del atentado en Omsk?

-No estoy seguro pero es una posibilidad, han aparecido unos rusos para secuestrarme y después unos albanokosovares han irrumpido en la oficina de Pierre, ¿si no qué otra cosa podría ser?.

-¿Estás en Bruselas? ¿has llamado a Pierre? ¿cómo te atreves en llamar a Pierre? Sabes muy bien que eso nos pone en peligro, qué craso error has cometido maldito viejo.


-Lo sé, siento haberte llamado, siento haber llamado a Pierre. Estamos todos en peligro. Sólo quería avisar de todo esto que está ocurriendo al Tercer Sueño.