lunes, 27 de febrero de 2012

Una tarde en Nueva York: Entrada 5

Mary Key le propuso ir al bar "The Stonewall Inn" en el numero 53 de Christopher Street para hablar sobre un negocio que quería ofrecerle. Cuando llegaron todavía era pronto por lo que el bar estaba casi vacio aunque Mary Key le escribió que en una hora el bar estaría lleno y habría más ambiente, por lo que mejor si se sentaban en algún rincón apartado.

Pidió dos Daiquiris de fresa y se sentaron en una mesa con sofá, una al lado de la otra para poder escribir y leer mejor en la libreta. Mary Key le explicó que ella estaba buscando una pareja para sus actuaciones y que aunque no fuera opera, al menos daba dinero.

- Ningún director de ópera te va a contratar por sus prejuicios, yo sin embargo confío en ti – cuando terminó de escribir esto último, la mano de Mary Key comenzó a acariciar suavemente la pierna de Rigoberta.

Una tarde en Nueva York. Entrada 4

Cuando una de las personas que había estado en la audición con ella, salió de la casa del menospreciador y estúpido John Voice y corrió hacia donde se encontraba Rigoberta.

Mary Key era una chica alta y rubia de unos 20 años de edad, de afable aspecto y cara aniñada.

Como no sabía el lenguaje de los signos, intentó comunicarse como pudo, pero Rigoberta, con un gesto tranquilo, sacó una libreta de su bolsillo y empezó a escribir.

-Tranquila, sé leer, me quedé sorda cuando era pequeña por una enfermedad y desde entonces me he comunicado por escrito.

Acto seguido una lágrima proveniente de su mejilla emborronó el cuaderno.

M. Key le pidió amablemente el bolígrafo y anotó:

-Creo que tienes un talento innato que, unido a tu peculiaridad, pueden hacerte una gran estrella, y además yo sé cómo ayudarte.

El campeonato de curling. Entrada 12

El humo del vestuario empezaba a ahogar a Marcos, quien se acercó a la ventana rota para poder respirar y ver si pasaba alguien por ahí que pudiese escucharle.

-¡¡Estúpido arquitecto diseñando largos pasillos y pequeñas ventanas!!! Seguro que no había pensado en que alguien pudiese quedarse atrapado en los vestuarios y que prendiesen fuego en su interior.

Marcos vio algo útil por el pequeño hueco, pero empezaba aquedarse sin oxígeno, por lo que se acercó a un wáter y después de darle unas 15 patadas y escobazos logró romper la tubería, por lo que toda la habitación quedó empapada logrando apagar el fuego casi por completo.

Las pocas llamas que quedaron logró apagarlas con el abrigo del fiambre.

-Puff, de buena me he librado, ahora a ver si salgo de aquí y cazo al que casi me mata.

jueves, 16 de febrero de 2012

El campeonato de curling: Entrada 11

Steve Gómez era muy conocido en el mundo del curling. Hacía 20 años se había convertido en el jugador más joven en ganar un campeonato del mundo. De padre español y madre canadiense, había empezado a jugar al curling con tan solo 4 años en su Toronto natal. Pero tras ganar el título sus problemas con el alcohol, y su poco aprecio por la policía le llevaron a convertirse en un marginado.

Seguía siendo un grandísimo jugador con calidad para estar en cualquier equipo, pero su personalidad provocaba que ningún grupo le quisiera con ellos.

Hacía 6 años había vuelto a participar en una copa del mundo, su segundo campeonato, y fue el líder del equipo llevando a la selección canadiense a la victoria, pero tras levantar el trofeo agredió a uno de sus compañeros, Jeff Carruthers, abriéndole la cabeza de un escobazo delante de todo el mundo. Fue el video más visto en youtube ese año.

miércoles, 15 de febrero de 2012

El campeonato de curling. Entrada 10

Marcos se echó mano a los bolsillos en búsqueda del móvil, pero se acordó de la estúpida norma de no poder introducir objetos electrónicos dentro de la pista.

-Mierda, ¿y ahora qué?

A la desesperada empezó a gritar otra vez, pero nadie le oía.

-¿Dónde estará este niñato? El equipo contrario les invitaba a unas cervezas para hablar del partido y no lograba encontrarle.

-Patricia, dentro de una hora tenemos otro partido, no podemos esperaros mucho en la cafetería.

-Bueno, ya vendrá, enhorabuena, habéis jugado muy bien, seguro que habéis entrenado mucho…

De repente alguien procedente de los vestuarios se chocó contra Patri tirándola al suelo.

-¿Estás bien? Dijo la chica del equipo contra el que acababan de jugar.

-Sí, menudo idiota, casi me parte el brazo.

-Ese hombre me resultaba familiar…le he visto en algún campeonato…dijo el chico de la pareja contraria.

-Sí, ¿no te acuerdas? Es el antiguo campeón del mundo de curling.

Una tarde en Nueva York. Entrada 3.

Rigoberta, siguiendo el mapa que ya se sabía de memoria debido a haberlo estudiado durante los dos últimos años, se fue acercando a la casa de su futuro maestro. Estaba nerviosa y excitada por igual, y a su vez quería demostrar a toda la gente que no había creído en ella que con tesón y esfuerzo cualquier podía conseguir su sueño.

Por fin llegó a la puerta, y después de algún malentendido con el portero, consiguió entrar en el ascensor y subir al 4º piso, donde le esperaba la academia de John Voice.

Situada delante de la puerta, tuvo dudas, e incluso recordaba todo lo que había sufrido hasta el momento, pero no cedió a esas dudas y entró decidida. Una vez dentro, todo fue de mal en peor y su sueño estalló en mil pedazos. El insigne John Voice la humilló delante de mucha gente, echándole en cara que como podía pretender triunfar en la ópera siendo sorda, aunque esto ella no lo oyó, obviamente.

Triste y desolada, se encontraba en la calle de nuevo, sin sitio a donde ir ni motivación para seguir cuando...

El campeonato de curling: Entrada 9

La puerta estaba atrancada por fuera y Marcos oía a alguien al otro lado. Un chorro de líquido transparente entró por debajo de la puerta manchándole los zapatos. Al otro lado de la puerta, escuchó una voz de hombre que le dijo:

- Hijo, no deberías haber entrado ahí. – seguido de una risotada y el ruido de un mechero.

Al momento el líquido comenzó a arder, dejando los zapatos de Marcos en llamas. Corrió a las duchas dejando un rastro de huellas llameantes tras él, giró el grifo y apagó sus zapatos, pero ese era el menor de sus problemas… ¡estaba encerrado en un vestuario en llamas!

La ventana rota era demasiada pequeña para que él pudiera escapar y a parte del cadáver del árbitro (o investigador o lo que fuera, eso no importaba ahora) y los cristales rotos no había nada más en el vestuario salvo lavabos, urinarios y tuberías.

Una tarde en Nueva York. Entrada 2.

Sorda, pero con un talento especial: su voz.

Una voz clara, brillante, llena de musicalidad… que dejaba asombrado a quien la escuchaba.

Su sueño era ser cantante de ópera; y por fin había conseguido llegar a Manhattan, donde se encontraba John Voice, el famoso tenor de los años 50, célebre por llegar a notas insospechadas; y que desde que dejó los escenarios, se había dedicado a formar a las nuevas promesas del bel canto.

Rigoberta pertenecía a una familia de clase media afincada en el centro de Madrid, que sólo le apoyaba en parte, pues a pesar de su extraordinaria voz, no podían dejar de pensar en su “deficiencia”.
Pero la joven Rigoberta estaba convencida; así que estuvo trabajando duro para conseguir llegar hasta Nueva York.

Y allí se encontraba, a dos manzanas de la casa de su maestro…

martes, 14 de febrero de 2012

El campeonato de curling. Entrada 8

-Algo raro está sucediendo aquí.

El árbitro, un supuesto tipo irlandés que nunca antes había arbitrado en España, ahora resultaba ser un impostor. Todo encajaba, puesto que parecía que ninguno de los participantes le había visto antes, todos creían que era nuevo.

-Lo mismo sus padres eran españoles y decidieron ponerle Paco, y puede que coincidiese que el pobre era un detective de verdad.

En clase de filosofía Marcos había aprendido que la explicación más sencilla solía ser la buena, y lo más simple era que habían asesinado al falso árbitro.

Después de estos momentos filosóficos, fue a pedir ayuda, pero cuál fue su sorpresa que no llegó a salir del vestuario…la puerta estaba cerrada.

miércoles, 8 de febrero de 2012

El campeonato de curling: Entrada 7

Sin duda el sonido había salido del cuerpo del árbitro. Tras superar el susto inicial, Marcos se acerco al árbitro con la esperanza de que este estuviera vivo.

- Red and white teams please start the game again!!Volvió a escucharse.

Marcos volteó el cuerpo del árbitro, mientras intentaba recordar como se llamaba. Entonces apreció la más que probable causa de la muerte, un trozo del mango de una escoba de curling que se hundía en su cuerpo por debajo del esternón en dirección a su corazón.

- Red and white teams please start the game again!!Volvió a escucharse.

Esta vez Marcos identifico mejor de donde venía el sonido… venía de la chaqueta del árbitro. Rebusco entre los bolsillos y encontró una especie de altavoz inalámbrico, un cuadernillo de piel y la cartera del difunto.

Al abrir la cartera del arbitro inglés pudo ver la verdadera identidad del fallecido: “Paco A. Pardo”, investigador privado.

El campeonato de curling. Entrada 6

Ahí estaba, boca abajo, aparentemente sin heridas visibles, como si estuviese durmiendo, pero después de comprobar el pulso confirmó lo temido; estaba totalmente fiambre. Recorrió la habitación con la mirada y no encontró nada salvo una ventana rota y muchos cristales por el suelo. Empezó a gritar para pedir auxilio, pero el vestuario se encontraba al final de un largo pasillo y no halló respuesta alguna. Se disponía a echar a correr dirección la pista de hielo cuando escuchó decir:
-Red and white teams please start the game again!!
¡Un momento! ¡qué había sido eso! Parecía el árbitro dando instrucciones, pero era imposible porque estaba muerto…o quizás…

Una tarde en Nueva York: Entrada 1

Era una mañana nublada. El cielo estaba cubierto y amenazaba tormenta. Los neoyorkinos caminaban de aquí para allá con la misma prisa que siempre, absortos en sus pensamientos, en sus quehaceres diarios. La gente se encargaba de sus asuntos y solo entablaba conversación si era estrictamente necesario. Los vehículos iban y venían mezclándose con la población como engranajes de un reloj. El ruido y la agitación controlaban la ciudad.
En la 57th con la séptima se encontraba una mujer hermosa, de aspecto afable, parada, mirando al cielo. Todo a su alrededor parecía ignorarla. Todo iba acelerado. Pero allí estaba ella, con la mirada fija sintiendo el ritmo de la gran manzana.
De pronto comenzó a esbozar una sonrisa. Había tardado dos años en ahorrar el dinero para pagarse el viaje de sus sueños y ahora por fin lo estaba realizando. Rigoberta era sorda.

jueves, 2 de febrero de 2012

El campeonato de curling: Entrada 5

Dentro de la pista les esperaban sus dos adversarios, un matrimonio de mediana edad que llevaba jugando varios años al curling, pero Patri decía que por mucha experiencia que tuvieran sus rivales, eran demasiado mayores, no tenían flexibilidad y que por tanto, podrían ganarles sin problemas. Tras desearse ambos equipos “buenas piedras” mutuamente, el partido comenzó.
Un par de horas después, Patri no paraba de gritar.
- ¡¿Como has podido tirar tan mal esa última piedra?! – La vena del cuello de Patri se hinchaba cada vez más – Vamos a ser el hazmerreír del campeonato.
- ¡Patri, ¿Por qué no te callas?! Yo me voy a cambiar al vestuario, tú llora si quieres!
Marcos entró en el vestuario y de inmediato se quedó paralizado… en el suelo del vestuario, en medio de un gran charco de sangre, yacía el cuerpo sin vida del árbitro irlandés del torneo.

miércoles, 1 de febrero de 2012

El campeonato de curling. Entrada 4

Marcos estuvo toda la sesión de calentamiento de morros por lo que Patri le había dicho en público, e hizo caso omiso a las últimas instrucciones que le hacía en señal de venganza.

Marcos se apuntó al curling porque su hermana necesitaba un compañero, pero en realidad a él le daba igual, pensaba que era un deporte algo tonto. En cambio, ella se lo tomaba muy en serio, soñaba con clasificarse para algún campeonato internacional, por lo que le había hecho entrenar muy duro durante el último mes.

-Teams , now it´s time to play!!! chilló el árbitro procedente de Irlanda.

-¡Vamos, rápido, nos toca! Recuerda todo lo que hemos hablado.

-Sí , Patri, ¡a tus órdenes!