lunes, 28 de abril de 2014

El tercer sueño: Entrada 10


Antolín se recostó sobre la camilla y cerró los ojos. La escena volvía a recrearse en su mente, hasta los más pequeños detalles se le habían grabado. Una huella, un cable suelto... Necesitaba información, un ordenador con internet… Y que no se enterase su madre.

Iván Petrosky estaba sentado al lado de su fiel colt del 65 encima de una boina. El plan había ido bien. Aquel hombre esposado, con la cabeza rapada  parecía estar en buena forma, pero con su edad no le preocupaba.

-¡Eh tú!- Le llamó una voz lastimosa - Tengo una jaqueca de cojones… No tendrás una aspirina…

Iván agarró la cachiporra

- Tomarr aspirrina.

Gerbo estiró los músculos del cuello y sonrió. La duda se dibujó en el rostro de Iván. Lo derribó con un placaje, estampó su cabeza contra el banco de la furgoneta y le soltó su gancho de derecha. 
Ya tenía pantalones, su preciada boina y un colt del 65. Amartilló la pistola. Tenía que salir de la furgoneta…

sábado, 26 de abril de 2014

El tercer sueño: Entrada 9

Mientras los sentimientos de rabia y venganza recorrían la cabeza de Antolín, se dio cuenta de que le caía mucha sangre, especialmente por una pierna, y de repente le entró un dolor agudo que le obligó a sentarse allí mismo, justo al otro lado de la puerta de entrada de la ONG.

Buscó inmediatamente con la mirada a su acompañante, Jeremías del Castillo, quién no había tenido tanta suerte como el chico y no llegó a cruzar por la puerta, quedándose muy cerca del coche, por lo que la onda expansiva le había dado de lleno lanzándole varios metros, hasta el empiece de Rue de la Loi.

Y allí, desde una ventana del interior del edificio, Antolín reconoció, detrás de un amasijo de hierros y en un charco de sangre, la camisa de cuadros y los pantalones pesqueros.

¿Estará vivo? Pensó Antolín, y se desmayó del dolor.

Se despertó al poco tiempo en la ambulancia, y lo primero que preguntó al personal fue por Catherine Bosh y por Gerbo. De Catherine le dijeron algo así como que desde entonces estaría por toda Bruselas, y sobre Gerbo no tenían ni idea, le insistieron en que no tenían información sobre aquél hombre y que no habían visto a nadie más malherido cerca de la explosión.

jueves, 24 de abril de 2014

El tercer sueño: Entrada 8

Llamas. Humo. Personas moviendo la boca a toda prisa, lágrimas y miedo. Y Antolín no escuchaba nada. Él solo podía ver: sus oídos únicamente registraban un incesante e incómodo pitido muy, muy agudo. No le era desconocido porque lo había escuchado antes, pero ahora no importaba cuándo. Solo podía pensar en una cosa: “¿Estoy soñando? Tal vez debería pellizcarme, o subir a lo alto de un edificio y tirarme para poner fin a esta pesadilla, porque si mueres en un sueño, te despiertas. También hay gente que comparte sueños”, pero esa parte en esos momentos no era útil. Él solo quería despertar, abrir los ojos y ver que nada era real.

Pero no, era tan real como las llamas que estaba viendo, como el humo que salía del coche, como las personas que se movían, gritaban y lloraban sin parar. Y él solo quería un nombre: el del responsable.

El tercer sueño: Entrada 7

... nueva directora de la ONG "Mano Invisible", organizadora del concurso que había ganado Antolín.

Gerbo paró el coche en la puerta de la sede de "Mano Invisible", le dio las llaves al aparcacoches y le dijo a Antolín:

"Deja la maleta en el coche, te la llevarán al hotel. Ahora tenemos que ir a ver a la gente de marketing. Y date prisa que estamos bloqueando la calle."

Antolin bajó del coche y vio el coche amarillo de Catherine parado detrás del suyo. Se la veía tranquila y relajada.

"Deja ya de mirar a la directora." - Le espetó Gerbo - "Espero que no seas un niñato hormonado."

Mientras Gerbo y Antolín se dirigían a la puerta de entrada, Catherine aparcaba en una plaza reservada para ella con una gran placa dorada con su nombre. Antolín giró la cabeza una última vez para ver a la directora y entonces el coche de Catherine explotó.


miércoles, 23 de abril de 2014

El tercer sueño: Entrada 6

Antolín, a pesar de no haber viajado nunca al extranjero solo, no tenía miedo. Observaba a Gerbo desconcertado.  El gruñón sexagenario que parecía estar enfadado con el mundo levantaba en el pequeño un interés inaudito, le hacía gracia su forma de conducir con una sola mano en el volante, su boina, sus pantalones pesqueros y camisa a cuadros y sobre todo, se sentía atraído por esa mirada penetrante con la que parecía capaz de leer las mentes.

Gerbo por su parte vio en el pequeño algo diferente a los demás, no hablaba para decir obviedades como el resto de  los niños que había conocido, ni se quejaba por haber estado en el coche una hora y media para llegar a las oficinas de la ONG, si no que se limitaba a observar y a empaparse de todo lo que le rodeaba.

En el camino a la ONG, Gerbo paró en el semáforo de la Rue de la Loi, justo antes de girar a la derecha para llegar a su destino. En paralelo se colocó un coche amarillo conducido por una señora de unos cuarenta años, el chico al verla exclamó:

-¡Yo la conozco!, la he visto en una revista de la ONG.

Gerbo quedo maravillado, se preguntaba cómo un niño de esa edad podía identificar a alguien que había visto una sola vez en una revista. Le explicó que era Catherine Bosh, la…

miércoles, 16 de abril de 2014

El tercer sueño: Entrada 5

Esperó quince largos minutos hasta que por fin apareció. La cara de sueño y las arrugas de la ropa le delataban.


"Tiene que ser él, no cabe duda" refunfuñó Jeremías mientras se acercaba al somnoliento muchacho. "¿Eres Antolín, verdad? Tengo el coche fuera y el parquímetro sigue corriendo, así que andando que es gerundio"


Jeremías se dio la vuelta y comenzó a andar velozmente mientras mascullaba improperios. Antolín simplemente caminaba tras él a trompicones, arrastrando una maleta demasiado grande para su edad.

Al llegar al coche guardó su pesada maleta y se sentó como pudo en el asiento trasero en silencio. El hosco detective arrancó su Mustang del 67, cerró los ojos y se relajó por un instante. El rugido de ese motor y el olor a 98 octanos le hacía rememorar sus buenos tiempos de autentica investigación y persecuciones. Ahora tenía que hacer de niñera y chófer.

lunes, 14 de abril de 2014

El tercer sueño: Entrada 4

Odiaba a los niños. No podía evitarlo. Siempre los había odiado, incluso cuando el mismo era pequeño odiaba a los otros niños. Si se paraba a pensarlo el sentimiento era mutuo, los demás niños no veían con buenos ojos que el siempre descubriera sus secretos.

Su difunto abuelo, hace ya muchos años, le dijo "Jeremías, saber es poder. La información convierte a un hombre corriente en alguien poderoso. Si conoces los secretos de la gente, nunca necesitarás amistad, porque tendrás algo mejor: Respeto".

Su abuelo fue un hombre excepcional. La única persona a la que el de verdad había querido. Podría haber pasado por un personaje sacado de uno de los libros de Dashiell Hammett. Un hombre duro, escéptico. Un gran detective. El fue quién le enseñó los secretos de la profesión, quien le adiestró y le convirtió en detective, a pesar de la férrea oposición de su padre.

Y ahora, después de tanto esfuerzo, ahí estaba él: Un detective frustrado, un fracasado que había fallado a su querido abuelo. Esperando para recoger a un mocoso al que seguramente odiaría, ¿por qué iba a ser diferente este niño?

Se subió el cuello de la gabardina y buscó con la mirada entre la multitud que acababa de llegar.

martes, 8 de abril de 2014

El tercer sueño: Entrada 3

Durante estos momentos de espera su mente no pudo más que traer al presente el extraño, y a la postre último, caso que se le asignó en su estancia en España cuando aún era detective, cuando se dedicaba a su auténtica pasión, la investigación.

El caso le llegó de manos de un antiguo compañero de la academia de policia y versaba sobre la muerte de un anciano, su joven vecino, la posible implicación de mafias extranjeras y cierta dosis de "magia", pues no cabía explicar de otro modo lo que pasó con cierto cojín...

Una llamada por megafonía interrumpió sus pensamientos y anunciaba que el vuelo 815 de Oceanic, con escala en Madrid, acababa de tomar tierra, por lo que se dirigió hacia la puerta indicada para recibir a sus nuevas obligaciones, mientras tiraba el maldito cigarrillo que le estaba causando problemas con los trabajadores del aeropuerto...

viernes, 4 de abril de 2014

El tercer sueño: Entrada 2

Bruselas.

Estaba nervioso e ilusionado a partes iguales y se limitó a mirar por la ventanilla mientras repasaba mentalmente las ideas que quería exponer y dejaba volar la imaginación ¿Qué le esperaba en Bruselas? Era excitante. 

Un hombrecillo trajeado le llevó hasta la puerta de embarque. A partir de ahí iría sólo.
Tras calmar a su madre y repetidas promesas de llamarla, de comer y abrigarse bien, subió al avión.

Mientras tanto, en Bruselas, Jeremías del Castillo alias “Gerbo” preparaba la llegada de los nuevos integrantes del equipo. Aquel hombre desaliñado, embutido en una desgastada gabardina color ocre, contrastaba con el despacho aséptico y grande. Añoraba su pequeño y desordenado despacho de detective privado. Por recomendación médica, había encontrado un trabajo sin estrés, y allí estaba, pendiente de cuidar a una panda de criajos malcriados.
Maldita sea, necesitaba algo de acción. Encendió un cigarrillo y saltó la alarma de incendios.

-Mierda…- refunfuñó mientras escupía…

jueves, 3 de abril de 2014

El tercer sueño: Entrada 1

-Buena suerte, cariño, disfruta mucho. Si es que este chico es tan listo como su padre.
-Cuídate y llámanos todos los días Antolín. Te queremos. Buenas noches. 

Al despertarse por la mañana Antolín estaba bastante excitado, era la primera vez que se iba tan lejos de su casa de siempre en Cuenca y sin la compañía de sus padres. Antolín era un chico bastante creativo y espabilado para su edad, en el colegio las asignaturas del tipo de dibujo, música etc. se le daban bastante bien. El pasado curso ganó un certamen para estudiantes de entre 15-18 años organizado por una ONG sobre proponer un lema para la próxima campaña, Antolín concursó con el eslogan “Ayuda al de al lado y no esperes demasiado” y esa mañana calurosa de Junio su premio comenzaba; un viaje con gastos pagados para ayudar a montar la campaña en la sede de la ONG en…

miércoles, 2 de abril de 2014

El tercer sueño: Reglas

¡¡¡Hemos vuelto!!!

Después de dos años esperando a
que Dani y María escribiesen sus
entradas volvemos con un nuevo
libromix multitudinario:

"El Tercer Sueño"

Participan en este órden:
María, JJ, Jaime, Pilar, Dani, Ali,
David, Carvi, Leti, Manu, Miguel

Máximo de 150 palabras por entradas.