lunes, 28 de julio de 2014

El Tercer Sueño. Entrada 28

No se lo podía creer. Ahí mismo, en una sala con cuatro ordenadores había presenciado un asesinato. Antolín se acercó a la puerta y tras confirmar que no había nadie en el pasillo salió disparado de la sala. No había tiempo que perder. Sabía que en breve se llenaría de gente con muchas preguntas y una vez mas no le harían caso.
Mientras huía solo pensaba en pasar desapercibido. Se cruzó con tres personas que corrían hacia el ruido que había hecho el disparo y ninguna de ellas reparó en el chico con cara de tonto y la boca abierta - un truco que nunca falla – pensó Antolín.

Y disimulando consiguió llegar hasta la puerta principal del hotel. Tenía que buscar un lugar seguro donde ordenar sus ideas y comprobar si lo que dijo esa desconocida era la contraseña del pendrive. Optó por caminar calle abajo hasta que encontró un cibercafé. De momento ahí podría pasar desapercibido. 

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