Mientras Gerbo se liberaba de uno de sus captores, el otro, Vodkodia Smirnoff, seguía conduciendo, indiferente a lo que estaba ocurriendo en la parte de atrás, hacia su refugio de las afueras, impaciente por llegar y entregar al prisionero a su más reciente empleador, un americano que se hacía llamar Jed Mosely, y así cerrar el trato de una vez, dado que nunca se había sentido cómodo en la presencia de éste ni con el trabajito de la ONG.
De repente escuchó unos golpecitos en la ventana que separaba la furgoneta y una voz que decía:
- Parrrarr un momento, Vodkodia, haberr prrroblema con puerrta. (*)
Extrañado, detuvo la furgoneta en el arcén, preguntándose que es lo que sería tan grave como para detener la marcha. Se bajó y se dirigió a la parte de atrás, y al abrir la puerta...
(*): Frase dicha en ruso perfecto.
Jajajajajaja enorme!!!
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