Antolín se recostó sobre la camilla y cerró los ojos. La
escena volvía a recrearse en su mente, hasta los más pequeños detalles se le habían grabado. Una huella, un cable suelto... Necesitaba información, un ordenador
con internet… Y que no se enterase su madre.
Iván Petrosky estaba sentado al lado de su fiel colt del 65
encima de una boina. El plan había ido bien. Aquel hombre esposado, con la cabeza rapada parecía estar en buena forma, pero con su edad
no le preocupaba.
-¡Eh tú!- Le llamó una voz lastimosa - Tengo una jaqueca de
cojones… No tendrás una aspirina…
Iván agarró la cachiporra
- Tomarr aspirrina.
Gerbo estiró los músculos del cuello y sonrió. La duda se dibujó en el rostro de Iván. Lo
derribó con un placaje, estampó su cabeza contra el banco de la furgoneta y le
soltó su gancho de derecha.
Ya tenía pantalones, su preciada boina y un colt del 65. Amartilló la pistola. Tenía que salir de la furgoneta…
No hay comentarios:
Publicar un comentario