martes, 16 de septiembre de 2014

El tercer Sueño. Entrada 36

Antolín tenía el corazón a mil. Él, un chaval de 17 años con todo por aprender, estaba a merced de espías, asesinos y explosiones. ¡¡Y eso le encantaba!! No tenía mucha fuerza, pero sí ingenio. Empezó a imaginar su próximo paso cuando… "Eh, chaval, no te muevas, estás justo donde te quería".

No se lo podía creer: la desconocida le hablaba desde su espalda, ¡él no se había enterado pero ella había vuelto al cuarto! Le miraba con ojos fijos y rostro serio. "Vas a tener que venir conmigo. Sé que no te gusta nada la idea ya que crees que acabo de matar a tu amigo, pero esto funciona así. Es fundamental que vengas y además rápido. ¿Crees que estás aquí por causalidad? No, todo pasa por un motivo, y creo que ya va siendo hora de que sepas el tuyo: absolutamente todo el Tercer Sueño depende de ti”.

martes, 9 de septiembre de 2014

El tercer Sueño. Entrada 35

Antolín se registró en el motel y tras darle las llaves a Mau se fue a buscar una tienda donde poder comprarse algo de ropa para cambiarse, al fin y al cabo seguía llevando la ropa que llevaba durante de la explosión y eso levantaba sospechas.

Al cabo de una hora Antolín volvía al motel andando por la carretera con ropa nueva de una tienda cercana cuando algo le llamo la atención. La ventana de su habitación estaba abierta y dentro una mujer hablaba por teléfono.

Antolín se paró debajo de la ventana y se esforzó en escuchar lo que pudiera de esa desconocida.

- ¿Señorita Bosh? – dijo la desconocida – Soy Evelyn, he acabado con el pajarillo. El muy imbécil usó su nombre real para registrarse en el motel y ni siquiera había escondido el pendrive, pensaba que no le habíamos rastreado en aquel cibercafé. – Ahora me encargaré de mi exmarido y podremos olvidar todo esto.

Cinco minutos después, la desconocida ya no estaba y Antolín pudo entrar en la habitación donde encontró a Mauricio muerto.


- Mau, - sollozó Antolín – te han confundido conmigo y ahora estás muerto… nadie volverá a llamarme Toni nunca más… has sido un buen amigo, volveremos a vernos.

jueves, 4 de septiembre de 2014

El Tercer Sueño. Entrada 34

Mau hizo rugir aquella moto de camino al aeropuerto mientras Antolín se aferraba a él con tanta fuerza que podría haberlo partido en dos. No le gustaban las motos. De hecho las odiaba con todo su ser, él las calificaba como “estruendosas maquinas donde la única protección es un casco para proteger una cabeza que funciona tan mal que piensa que es guay ir a mil por hora esquivando coches”.

Tras media hora de vertiginosa conducción aparcaron en un motel cerca del aeropuerto. Tenían que investigar donde se encontraba Jeremías y tener una huida fácil del país por si se torcían las cosas.

-Toni, pilla una habitación, con vistas a la carretera por si acaso. Toni…Toni!!

- Como jugar a la ruleta rusa con cinco balas en la recamara – murmuró Antolín pálido por el viaje
– Ahora la reservo, pero no me queda mucho dinero y menos para volar a Vietnam.

- Por el dinero no te preocupes, consígueme una toma de red y veras la magia que hago con mi portátil – contestó confiado Mau mientras iba  a esconder la moto

viernes, 1 de agosto de 2014

El Tercer Sueño: Entrada 33

La ONG para la que había ganado el premio era una tapadera de algo siniestro. Ahora entendía por qué Catherine seguía viva después de aquella explosión...

-Ya era hora de que lo descubrieras.

Antolín se sobresaltó. Una mano le aferraba fuertemente su hombro. Se volvió

-¡Mau!- Nunca pensó que se alegraría tanto de ver a alguien

Un chico de 17 años estaba ante él, vestía de cuero negro, estilo gótico. Llevaba su prototipo de gafas de realidad aumentada puestas, producto del insomnio de un genio. Su mochila seguramente albergaba un portatil muy potente. Su familia tenía recursos.

-¿Qué haces aquí?
-Toni, Toni... ¿Crees que estoy 23 horas con el LOL? He investigado. En menudo lío te has metido.
-¿Cómo me has encontrado?
-Te has metido en un fichero con protección de rastreo

¡Rastreo! ¡Cómo había sido tan tonto! Le encontrarían y entonces... Mau sonreía divertido.

-Están lejos- Le guiñó un ojo.- Debemos encontrar a Jeremías. Es la clave de todo.
-Pero cómo sabes...
-Y tenemos que ir a Vietnam. Allí están todas las respuestas

Subió a su Harley modificada. Empezaba a gustarle aquel juego...

miércoles, 30 de julio de 2014

El Tercer sueño. Entrada 32

el archivo que tenia ante sus ojos contenía información confidencial acerca de una empresa dedicada a la investigación secreta de topo tipo llamada El Tercer Sueno. En el pdf venían las fichas con los datos personales de cada miembro, en el que encontró información muy valiosa sobre su actual tutor Gerbo.

- "Ya decía yo que este era un bicho un poco raro y que escondía algo. Muy buen detective no sera".

Se sorprendió de manera cataplónica al ver que también Catherine Bosch pertenecía al Tercer Sueno. Pero es que no solo era eso, si no que Pierre también pertenecía!! siguió dando a la ruletita del ratón y todavía se sorprendió mas al ver que la ficha de la mujer medio modelo de los ojazos y las t.... (no apto para la lectura infantil) también se encontraba ahí!!! no estaba seguro pero incluso le pareció que la cara de uno de los policías que encontró en el despacho de Gerbo estaba incluida en la lista.

Pero lo que realmente le dejo petrificado fue leer que el atentado de Catherine Bosch estaba preparado por el Tercer Sueno.

lunes, 28 de julio de 2014

El Tercer Sueño. Entrada 31

-¿¿¿Mi mujer??? Escucha, no sé quién coño eres, ni a qué estás jugando. Lo que sí tengo claro es que mi paciencia es muy limitada. O me dices algo que me sea útil o cuelgo.

-De hecho Gerbo eres tú el que debería decírmelo a mí. Cualquier pista que me puedas dar sobre dónde estás te ayudará a ti a ser encontrado. No lo recordarás pero corres un grave peligro.


Gerbo era cabezota, siempre lo había sido, pero también era experto en razonar rápidamente: en esta situación estaba en desventaja. No recordaba nada, pero eso no quitaba la realidad: necesitaba a alguien a su lado y esa voz ofrecía ayuda, así que optó por dejarse guiar y dio tantos detalles como pudo. La voz al otro lado no tardó en decir “no te muevas, voy hacia allí”.


Entre tanto Antolín tenía la sangre helada. El terror era absolutamente indescriptible, inhumano.

El Tercer Sueño. Entrada 30

Antolín se conectó en el ordenador más alejado de la entrada del cibercafé para evitar miradas indiscretas. Introdujo el pendrive en la ranura y le pidió la contraseña.

- “Puf, intento 1 de 3, espero que sea la contraseña correcta. Ye, a, ge, e, erre, ene, o, te. Yagernot.”

El ordenador devolvió un mensaje de error:

“Contraseña incorrecta. Por favor introduzca la contraseña. Intento 2 de 3. El contenido de la memoria se borrará en caso de introducir mal la contraseña tres veces.”

Antolín se puso bastante nervioso y empezó a mirar a todos lados.

No sabía qué hacer, pero siempre había sido un chico con suerte… y allí, sentado a solo unos metros suyos estaba un friki con una camiseta en la que se podía leer: "I’M THE JUGGERNAUT, BITCH!"

- "¡Eso es! - Antolín volvió a escribir - "Jota, u, ge, ge, e, erre, ene, a, u, te."

“Acceso concedido” respondió el ordenador.

En el pendrive solo había un archivo: “El Tercer Sueño.pdf”. Antolín hizo doble click en él.

El Tercer Sueño. Entrada 29



Entro en el cibercafé y pidió dos horas y media de conexión. El dependiente de aspecto tosco y sucio le respondió:
-“Son tres euros por cada hora pero si te haces el carné de socio te regalamos las primeras dos horas”
Antolín se llevó las manos al bolsillo y contó el dinero que le quedaba. ¡Sólo tenía ciento treinta y cuatro euros en el bolsillo! En ese momento se dio cuenta de la gravedad de su situación, estaba en un país extranjero, en el que no conocía a nadie, no tenía dinero y no sabía a quién acudir. Tenía que encontrar a Gerbo cómo fuera.
Decidió hacerse el carné de socio para ahorrar un poco de dinero y sentándose en la cabina que le indicó el dependiente malhumorado, comenzó la búsqueda.  
Introdujo en google el nombre y apellido de Gerbo…

El Tercer Sueño. Entrada 28

No se lo podía creer. Ahí mismo, en una sala con cuatro ordenadores había presenciado un asesinato. Antolín se acercó a la puerta y tras confirmar que no había nadie en el pasillo salió disparado de la sala. No había tiempo que perder. Sabía que en breve se llenaría de gente con muchas preguntas y una vez mas no le harían caso.
Mientras huía solo pensaba en pasar desapercibido. Se cruzó con tres personas que corrían hacia el ruido que había hecho el disparo y ninguna de ellas reparó en el chico con cara de tonto y la boca abierta - un truco que nunca falla – pensó Antolín.

Y disimulando consiguió llegar hasta la puerta principal del hotel. Tenía que buscar un lugar seguro donde ordenar sus ideas y comprobar si lo que dijo esa desconocida era la contraseña del pendrive. Optó por caminar calle abajo hasta que encontró un cibercafé. De momento ahí podría pasar desapercibido. 

domingo, 27 de julio de 2014

El Tercer Sueño. Entrada 27


Por supuesto Catherine Bosh no le reconocería ya que no habían llegado a presentarles, pero aún así le pareció más prudente esconderse. Ahí pasaba algo muy muy raro y el iba a decubrirlo.

Se metió debajo de una mesa en la esquina más alejada de la sala de ordenadores, desde ahí podía ver a la señora Bosh y cualquiera que entrase en la sala. Ella claramente estaba esperando a alguien.

Pasaron dos minutos y la puerta se abrió dando paso a la mujer más guapa que había visto en su vida. Era una chica morena de unos 25 años con los ojos azul cielo más impresionantes del mundo. Llevaba un vestido rojo y una cartera negra en la mano.

Sin saludar siquiera la chica-modelo se dirigió a Catherine Bosh.

- "Veo que todo ha salido según lo previsto y ha podido escapar. Mi abuelito le envía sus mejores deseos para su nueva vida. Esperamos no volver a verla nunca".

Sin decir nada más le lanzó la cartera de mano. Catherine la abrió y dentro había un pasaporte de un país que Antolín no reconoció y una pistola. Catherine cogió la pistola y sin decir nada disparó a la chica en el estomago. Después guardó el pasaporte y la pistola dentro de la cartera y salió de la habitación.

Antolín salió de debajo de la mesa y se acercó a la chica que estaba desplomada en el suelo. La herida era mortal sin duda, pero ella aún estaba consciente.

Antolín se arrodilló junto a ella.

- ¿Qué está pasando?  ¿Quién eres?

Ella vió el pendrive que Antolín aún sujetaba en su mano y alargó la mano. Cerró su mano sobre la de Antolín y dijo...

- "Juggernaut "

Entonces expiró.

lunes, 21 de julio de 2014

El Tercer Sueño. Entrada 26

Mientras el cerebro de Gerbo entraba en colapso después de los últimos eventos, Antolín seguía maldiciendo contra su amigo Mauricio por no cogerle el teléfono, porque además, siendo las horas que eran, sabía que estaría en casa, jugando al League of Legends o alguna basura similar, dado que su vida social era bastante limitada.

Aun cabreado, sabía que en el fondo tampoco podía reprocharle nada, dado que seguro que éste aún le guardaba rencor por lo ocurrido en la fiesta de “despedida” que organizaron sus padres en casa, donde le levantó el ligue a Mauricio…

“Quien iba a pensar que andaba ligando con la voluptuosa Flor sentado a 50 metros de ella y jugando con un globo” recordaba Antolín en esos momentos…

Mientras seguía meditando qué hacer, oyó como se abría de golpe la puerta de la sala donde se encontraba, y al girarse para ver quién era se quedó completamente ojiplático.

¡¡¡Ante sus ojos se hallaba la “difunta” Catherine Bosh!!!

martes, 15 de julio de 2014

El Tercer Sueño: Entrada 25

¿Qué coño había pasado? ¿Cuál era su nombre? ¿Dónde estaba?
Aturdido, Gerbo miró a su alrededor. No reconocía el lugar en el que se encontraba. Vio un teléfono móvil en el suelo donde estaba segundos antes y lo recogió. Estaba algo rajado, pero parecía funcionar. Buscó el último número. Marcó.

Evelyn estaba bloqueada. En aquella época trabajaba de operadora y había dicho las palabras clave, “Halcón en púrpura”. Gerbo no lo sabía, pero fue uno de los pacientes de Pierre. Fue entrenado por los mejores y después utilizaron la técnica cerebral, aunque no estaba desarrollada.
Ahora el resultado era imprevisible. Gerbo no contestaba. Tenía que encontrarle.
-¿Sí?
-¿Podrías decirme quién cojones soy?

...Mierda...

-Gerbo... - La melena rubia de Evelyn bailó a un lado. Meditó un segundo. Era 20 años más joven que él, pero no había alternativa. Sólo quedaba una forma de aprovechar las dotes del soldado y acabar con todo aquello...

-Soy Eve, tu mujer. Dime dónde estás cariño...

martes, 8 de julio de 2014

El Tercer Sueño. Entrada 24


Rápidamente Antolín se dio cuenta de que podía usar otro ordenador, no volvería al despacho lleno de policías para que se burlasen otra vez de él ni por todo el oro del mundo. Así que averiguó cuál era su hotel llamando a la ONG y se dirigió a él. En estos momentos se acordaba del portátil que tenía en la maleta del coche de Gerbo, hecha añicos en la explosión. Por lo que usó el ordenador del hotel.

-Mierda! Otra vez la maldita contraseña.

Finalmente optó por llamar a su buen amigo Mauricio, un nerd en toda regla que seguro le sacaría del apuro, ya le había reseteado contraseñas muchas otras veces, ya que Antolín odiaba la informática.

-Me cago en to!! No coge el teléfono. Mauriciooooo, que es importante joder. Se está retrasando demasiado el punto 3 de mi lista…

Mientras tanto Gerbo, después de varias horas de inconsciencia, salió de su escondite. Y lo que vio le dejó petrificado.

jueves, 26 de junio de 2014

El Tercer Sueño: Entrada 23


Así que dicho y hecho, y aun con todas las ganas que tenía de ayudar a Gerbo en persona, hizo lo que su cabeza le aconsejaba. Se acercó a un policía y le explicó la situación y el hallazgo que había tenido. Pero la respuesta del policía no fue la esperada: "Mira chaval, entiendo que quieras tener protagonismo y que un evento como este te ponga gallito, pero inventar historias no te va a ayudar en nada. Siéntate ahí y espera a que tus padres vengan a buscarte". Antolín no daba crédito ya que ni siquiera se quisieron llevar el USB. Fue entonces cuando la voz de su cabeza cambió radicalmente, "si ellos no lo hacen, lo haré yo".

Entonces decidió encargarse él: pidió permiso para ir al baño, le indicaron cómo se llegaba y, cuando nadie le miraba, se desvió de su camino en dirección al despacho de Gerbo. Segundo intento, y este era el definitivo.

miércoles, 25 de junio de 2014

El Tercer Sueño: Entrada 22

- Que faites-vous ici? - Le gritó el policía.
-Yo... Je suis... españolo... je sui perdé.
- ONG Main Invisible? 
Antolín asintió.
- Venez avec moi. - Respondió el policía sonriendo.

Antolín quitó el pendrive disimuladamente (sin darle a extracción en modo seguro) a la vez que cogía las galletas y chocolatinas.

El policía le llevo a un salón de actos donde había otros chicos del mismo concurso de la ONG. Varios se quejaban de la pésima organización, a algunos ni siquiera los habían recogido del aeropuerto. No se daban cuenta de que habían tenido suerte, si les hubieran recogido puntualmente hubieran vivido en primera persona la explosión.

Antolín se sentó alejado del bullicio y empezó a pensar en el pen drive y en si debía llevárselo a la policía… al fin y al cabo qué iba a hacer un chico de 15 años que no pudiera hacer la policía.

El Tercer Sueño: Entrada 21


una memoria USB. Su pulso se aceleraba, sabía que tenía entre sus manos la respuesta a muchas de las preguntas que no paraba de hacerse. Cogió la memoria USB y se la guardó en el bolsillo. Se dirigió de nuevo al jarrón y al abrirlo se le iluminó la cara. Gerbo no le había decepcionado, el jarrón estaba lleno de chocolatinas y galletas. Tomó todas cuantas pudo y se dirigió al ordenador a ver que contenía la memoria USB. Al introducir la memoria en el ordenador saltó un mensaje que decía:

“Por favor introduzca la contraseña. Intento 1 de 3. El contenido de la memoria se borrará en caso de introducir mal la contraseña tres veces.”

Antolín no sabía qué hacer. Adivinar la contraseña era como encontrar una aguja en un pajar.
De repente algo sonó al final del pasillo, alguien se dirigía al despacho. Sin apenas tiempo de reacción un policía abrió la puerta.

El Tercer Sueño: Entrada 20

¿Dónde escondería yo unas buenas galletas? – pensaba Antolín mientras sus ojos ávidos de azúcar escudriñaban cada esquina de la habitación –
De  pronto reparó en un jarrón diferente al resto de objetos. Éste no tenía polvo.  Debía de haber sido movido recientemente.
Ahí fijo que hay galletas – dijo el pequeño intruso levantando el jarrón con ambas manos –
Algo cayó al suelo y rodó velozmente hasta la puerta. Antolín olvidó por un momento su dulce objetivo y recordó que tenía que seguir los pasos de la lista, y el paso de ahora era buscar pistas…pistas como la que había salido disparada del jarrón.

El metódico muchacho se acercó a la puerta y cogió lo que parecía ser

martes, 24 de junio de 2014

El Tercer Sueño: Entrada 19

Antolín no tenía a donde ir, pero tenía claro que no pensaba volver a España, todavía no.
Tenía que averiguar que estaba pasando. ¿Quien había puesto la bomba? ¿Por qué? Y lo que más raro de todo: ¿Donde recorcholines había ido el cuerpo de Gerbo? Si seguía vivo era imposible que se hubiese ido caminando sin más.
En cuanto los médicos acabaron de examinarle Antolín se escabuyó. El siempre tenía éxito en todo lo que hacía y el secreto era muy sencillo: hacía listas. Tenía claro que la lista que debía seguir era la siguiente:
 1) Colarse en el despacho de Gerbo.
 2) Registrar a fondo el despacho en busca de posibles pistas.
3) Hackear el ordenador de Gerbo.
 El punto 4) dependería de los resultados de 2 y 3.

El punto 1 era increíblemente sencillo. Con la conmoción de la explosión nadie reparaba en el ni le hacia preguntas. Todos parecían preocupados por llamar a sus seres queridos para tranquilizarles o con encontrar amigos y compañeros de trabajo y asegurarse de que estaban bien.
El despacho de Gerbo estaba cerrado con llave, pero el era un niño de recursos. Se fue al despacho contigüo y encontró dos clips y un forro de plástico duro. Con eso abrir la puerta era pan comido.
Entró en el despacho y sintió el olor a libro viejo y alcohol como una bofetada. No se esperaba algo así. Gerbo era desordenado. Muy desordenado. Y claramente el punto dos de su lista le iba a llevar bastante tiempo...
De pronto sintió hambre. ¡Ojalá Gerbo tuviese un escondite secreto de galletas y chocolatinas como tenía el en su habitación!

miércoles, 4 de junio de 2014

El Tercer Sueño: Entrada 18

Mientras tanto, Pierre observaba, a través de las ventanas de la furgoneta, el rítmico desfilar de las farolas. Incapaz de apreciar la belleza de la puesta de sol, calculó la velocidad: 148km/h.

Hashanar estaba visiblemente nervioso. A pesar de tener al rehén sujeto con cadenas de pies y manos, un brillo maligno brillaba en sus ojos. Conocía a aquel hombre. Conocía al hombre que había torturado y logrado hacer hablar a los más duros en el conflicto bosnio... Y siempre sobrevivían... Si es que a eso se le podía llamar vivir.
Tras sus gafas de pasta y aquel cuerpo arrugado se escondía un auténtico psicópata del dolor. Sus órdenes eran las de llevar a los rusos vivos... Pero lo que había visto suplicaba clemencia.

Pierre miró a sus captores, que se estremecieron. Qué débiles... Aquellos privilegiados no habían sabido apreciar la maestría de su arte... Sí... para alguien valía más vivo que muerto...

Podría seguir ejerciendo.

Siguió analizando, paciente... El momento de escapar llegaría... Gerbo siempre le cayó bien.

martes, 3 de junio de 2014

El Tercer Sueño: Entrada 17

-Evelyn al habla.

-Hola Evelyn, esto…no sé por donde empezar…

-¿Jeremías eres tú?
Evelyn esperó unos segundos hasta que escuchó la respuesta.

-Siento responderte que sí.

-Jeremías, ¿sabes que ha pasado mucho tiempo desde que lo dejaste? ¿Y cómo lo dejaste? Espero que sea algo muy urgente.

-Lo es Evelyn, esta vez me he metido hasta el fondo en algo muy grave, si no, no te habría llamado nunca y lo sabes.

-¿De qué se trata?

-No estoy seguro, pero puede que por fin se estén vengando, después de tantos años, puede que haya llegado el momento.

-¿Por aquello del atentado en Omsk?

-No estoy seguro pero es una posibilidad, han aparecido unos rusos para secuestrarme y después unos albanokosovares han irrumpido en la oficina de Pierre, ¿si no qué otra cosa podría ser?.

-¿Estás en Bruselas? ¿has llamado a Pierre? ¿cómo te atreves en llamar a Pierre? Sabes muy bien que eso nos pone en peligro, qué craso error has cometido maldito viejo.


-Lo sé, siento haberte llamado, siento haber llamado a Pierre. Estamos todos en peligro. Sólo quería avisar de todo esto que está ocurriendo al Tercer Sueño.