Mary Key le propuso ir al bar "The Stonewall Inn" en el numero 53 de Christopher Street para hablar sobre un negocio que quería ofrecerle. Cuando llegaron todavía era pronto por lo que el bar estaba casi vacio aunque Mary Key le escribió que en una hora el bar estaría lleno y habría más ambiente, por lo que mejor si se sentaban en algún rincón apartado.
Pidió dos Daiquiris de fresa y se sentaron en una mesa con sofá, una al lado de la otra para poder escribir y leer mejor en la libreta. Mary Key le explicó que ella estaba buscando una pareja para sus actuaciones y que aunque no fuera opera, al menos daba dinero.
- Ningún director de ópera te va a contratar por sus prejuicios, yo sin embargo confío en ti – cuando terminó de escribir esto último, la mano de Mary Key comenzó a acariciar suavemente la pierna de Rigoberta.
Manu, nos acabas de reventar la historia, eres un cerdo!!!
ResponderEliminarAh claro! el cerdo soy yo... en todo caso la cerda es Mary Key y la pobre sólo está intentando ligar!!!
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