Al momento los demás ocupantes sacaron sus pistolas y dispararon hacia Marcos.
- ¿Que demonios está pasando? - gritó Marcos mientras se tiraba al suelo. Las balas silbaban en el aire destruyendo torres de CDs, mapas antiguos, lamparas y todo lo que encontrasen a su paso.
Muerto de miedo Marcos se arrastro hasta la estancia secreta con el mapa de Perú aún en la mano. Una vez dentro de la sala cerró la puerta y escucho un leve sonido, como una cerradura que se cierra. Ahora Marcos estaba a salvo de las balas, pero se encontraba encerrado en una habitación sin salida.
El sonido de las balas cesó, y al poco tiempo Marcos pudo escuchar unas voces dentro de la casa del señor Patricio.
- Te aseguro que he visto a alguien en la casa - decía una voz aguda y chillona.
- Tú siempre ves a alguien - respondió una voz más grave y seca - y ahora tenemos que encontrar ese dichoso cojín antes de que llegue la policía, así que cállate y ponte a buscar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario