¡Caray, cómo se las gasta esta chica, cualquiera se mete con ella!!
Después de amenazar al Marack que estaba rezagado con un método que nuestro protagonista no había visto en la vida, Marcos ayudó a la audaz chica a amordazar y esconder al prisionero lejos de los demás hombres.
Cuando por fin pasó el peligro, intentaron sacar información. El pobre hombre parecía muerto de miedo al acecho de la daga y respondía a todo lo que preguntaban. Tres cosas sacaron en claro, aunque la primera ya la habían adivinado.
1) el cojín podía transportar cosas a cualquier parte del mundo
2) sólo funcionaba dentro de la tumba de Senmut http://www.egiptologia.org/geografia/tumba_senmut.htm, y para regresar desde cualquier punto al mismo lugar.
3) Los dos hombres, el de la voz chillona y aguda y el de la grave y seca planeaban viajar al Perú.
Esto llevó a Marcos a pensar por qué había aparecido en medio del desierto y no dentro de la tumba, ¿la habrían destruido?, y entonces oyeron el ruido de 21 personas corriendo.
Son 173 palabras aunque parezcan muchas más por la maquetación
ResponderEliminarMola
ResponderEliminarWaw, precisión ingenieril...
ResponderEliminarNo lo entiendo...al coger el cojin no se teletransporto al templo...
ResponderEliminarCreo que Dani no sabe leer
ResponderEliminar21personas corriendo..uno era tuerto,dos de 53'5kg y tres zurdos...menudo OIDO!!! :D
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