Marcos gritó y se echó a llorar.
- ¡No puede ser, nada de esto tiene sentido!
Recordaba toda su vida como Marcos, sus padres, la facultad, su primer amor... recordaba haber vivido cientos de momentos como Marcos pero ahora era como si no fuera él la persona que lo había vivido. No sentía esos momentos como suyos sino como las vivencias de cualquier personaje de una pelicula.
Y entonces se acordó de ella.
- Huandoy... - sollozó Marcos - te había olvidado, perdoname. - Y Marcos rompió a llorar.
Quizá fuera por el tiempo que hacía que no dormía, quizá por las translaciones en el espacio o quizá porque Marcos no podía creer lo que sentía, pero el hecho fue que Marcos siguió llorando acurrucado junto a un árbol durante horas hasta que se quedó dormido.
Y Marcos soñó con...
No me fastidies que esto termina como Los Serrano...
ResponderEliminarMarcos en realidad es Resines!!
ResponderEliminarOstras!!! jajajajajajajaja
ResponderEliminarAli, si en la próxima entrada haces que Marcos se despierte en la cama del señor Patricio aferrado a un cojín con marcas de mordiscos... te votaré como ganadora
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